Tipos de autotipía

Existen dos grandes grupos, entre los tipos de autotipías: las que tienen amplitud modulada (AM) y las que tienen frecuencia modulada (FM). Sí, como las radios: se trata del mismo concepto.

Amplitud Modulada

Son las autotipías tradicionales. En este tipo de tramas, el centro de los puntos está siempre equidistante (es decir que la distancia entre ellos es una constante), y la variación tonal se logra con puntos más grandes o más pequeños, que cubren mayor o menor superficie.

Frecuencia Modulada

Suelen llamarse autotipía estocástica. En este caso, lo que varía no es el tamaño de los puntos, sino la distancia que existe entre ellos. La variación tonal se logra modificando la frecuencia (puntos más frecuentes, puntos menos frecuentes). Entonces, para las zonas más oscuras tendremos mayor cantidad de puntos, más cerca entre sí (más frecuentes); mientras que para las zonas más claras tendremos menor cantidad, puntos más esporádicos (menos frecuentes).

Una diferencia muy notoria con respecto a las tramas tradicionales es el orden. Las tramas estocásticas no tienen los puntos organizados en una grilla, sino que están dispersos por algoritmos basados en cierta aleatoriedad.

Autotipías mixtas

Combinan ambos procedimientos: varían el tamaño y la distancia entre puntos.

Variables de la autotipía

En el caso de la autotipía tradicional (AM), hay tres variables que es importante identificar.

Valor tonal

Básicamente, es lo que hace que cierta zona del impreso se vea más oscura o más clara. Se mide en porcentaje (de 0% a 100%) y suele decidirse desde los programas de diseño.

Ángulo de trama

Por lo general, varía entre las tramas de las diferentes tintas de un impreso, para evitar el famoso efecto Moirè.

Lineatura de trama

Aquí arriba ^ tenemos un ejemplo con dos tramas que tienen un mismo valor tonal, mismo ángulo pero diferente lineatura de trama. Cuidado! Aunque los puntos sean más grandes, se trata del mismo valor tonal porque al estar más alejados entre sí, hay que agrandarlos para que sigan cubriendo el mismo porcentaje de superficie.

La lineatura de trama sirve para medir cuántos puntos entrar en cierto recorrido. Se mide en Lpi (Lines per inch / Líneas por pulgada).

La trama tradicional está ordenada a través de una grilla imaginaria en forma de cuadrícula. Esa cuadrícula tiene líneas (horizontales y verticales). Lpi se refiere a la cantidad de dichas líneas, que pueden entrar en una pulgada.

En términos ideales y abstractos podemos decir que a una mayor lineatura de trama, la imagen tiene mayor definición (porque hay más puntos, de menor tamaño, en una pulgada). A lineatura más alta, puntos más pequeños, mayor y mejor definición. A lineatura más baja, puntos más grandes, menor y peor definición.
Esto es así en teoría, pero al tomar en cuenta el tipo de tinta, el tipo de impresión y sobre todo el soporte, no es tan sencillo. Por ejemplo: si se utiliza papel prensa, una lineatura cerrada no funcionará bien porque dicho soporte es altamente absorvente, los puntos de tinta se agrandarán por la capilaridad del papel y el valor tonal se incrementará, empastando la imagen. Para ese tipo de soportes, conviene utilizar una lineatura menor (más abierta).

Trama / Autotipía

En casi todos los sistemas de impresión, las tintas funcionan siempre con la misma intensidad, es decir: no se puede aplicar una misma tinta de forma más clara o más oscura. El proceso es binario: se aplica, o no se aplica tinta, sobre cierta superficie.

Es por esto que solemos decir que las formas impresoras tienen zonas impresoras y zonas no impresoras.

Mientras se realicen trabajos con elementos llamados “pluma”, en la jerga del trabajo gráfico, no hay ningún inconveniente con esto. Texto, imágenes con líneas plenas y definidas, fondos de color pleno, etc. Sin embargo, la incógnita es ¿cómo se logran los medios tonos, entonces?

La autotipía

Por medio de un grafismo, una trama, logramos dar la sensación de cambio en el valor tonal. De ahí que cuando uno elige tinta negra al 50%, o cian al 30% —por ejemplo—, la computadora le indicará al CTP que en la forma impresora debe generar una trama donde cubra el 50% ó el 30% de la superficie.

CMYK

Cuando se suman más tintas (más colores) el asunto se complica, porque la superposición de tramas por lo general hace aparecer un efecto no deseado, llamado efecto Moirè.

Efecto Muaré

Tramas y comic, por Juanjo Mejías – algunos datos extra en relación a la industria del comic

La solución a este inconveniente es variar los ángulos de las diferentes tintas, de forma tal que ninguna tenga el mismo ángulo que la otra.

A continuación se pueden ver unas pruebas con las cuatro tintas al 50%. En la fila superior los colores no se encuentran tramados (como se vería en una computadora), en la segunda fila ya están tramados, como pasarían a una forma impresora de offset, por ejemplo.

Existen diferentes combinaciones, pero por lo general las tintas CMYK van en los siguientes ángulos:

  • C – Cian: 15°
  • M – Magenta: 75°
  • Y – Amarillo: 0°
  • K – Negro: 45°

Color y Luz

El color sólo existe en presencia de la luz. Para que exista la percepción de color debe haber:

  • una fuente de luz
  • un objeto
  • un receptor (que puede ser el ojo humano)

En el caso de un monitor, la fuente de luz genera el color de la siguiente manera:

  • fuente de luz (monitor)
  • receptor (ojo humano)

Luz desde el punto de vista físico

La luz es una ínfima parte del espectro de ondas electromagnéticas conocidas.

Mezcla aditiva

El espectro completo de luz visible puede separarse en tres tercios, que se corresponden con la manera en que nuestro receptor natural (el ojo) separa y analiza la luz que ingresa en su interior. Estos tres tercios son: rojo (Red), verde (Green) y azul (Blue).

  • B (azul) + R (rojo) = M (magenta)
  • B (azul) + G (verde) = C (cian)
  • R (rojo) + G (verde) = Y (amarillo)
  • R (rojo) + G (verde) + B (azul) = W (blanco)

Se llama síntesis aditiva porque suma —adiciona— luz. El monitor de una computadora funciona de esta manera. Cada pixel de la pantalla posee tres pequeñas lamparitas (una para cada uno de estos tres colores: rojo, verde y azul). Prendiendo, apagando y variando la intensidad de la luz de cada una de ellas se logra la variación de color en cada pixel.

Vista de un monitor de LED, con microscopio.

Vista de un monitor de LED, con microscopio.

Mezcla sustractiva

Por otro lado, existe la mezcla sustractiva (que sustrae luz). Cada pigmento tiene la cualidad de absorber (es decir: no dejar pasar ni reflejar) un tercio de la luz visible. De la siguiente manera:

  • C (cian): absorbe (rojo)
    • deja pasar B (azul) y G (verde)
  • M (magenta): absorbe (verde)
    • deja pasar R (rojo) y B (azul)
  • Y (amarillo): absorbe (azul)
    • deja pasar R (rojo) y G (verde)
Combinando estos pigmentos, obtenemos el siguiente resultado:
  • C (cian) + M (magenta): absorbe (rojo) y (verde)
    • deja pasar únicamente B (azul)
  • M (magenta) + Y (amarillo): absorbe (verde) y (azul)
    • deja pasar únicamente R (rojo)
  • Y (amarillo) + C (cian): absorbe (azul) y (rojo)
    • deja pasar únicamente G (verde)
  • C (cian) + M (magenta) + Y (amarillo): absorbe (rojo), (verde) y B(azul)
    • no deja pasar ningún tercio de luz, quedaría algo muy parecido a negro